Servicio de Detección con Helio a Temperaturas Extremadamente Bajas de -60 °C – Ensayos de Estanqueidad Criogénica Acreditados ISO/IEC 17025 para el Mercado Colombiano
La detección de fugas con helio a temperaturas extremadamente bajas, específicamente a -60 °C, es un ensayo especializado y de alta precisión diseñado para evaluar la estanqueidad de componentes, sistemas y materiales que operan en condiciones criogénicas o en ambientes de frío extremo. Este servicio es esencial para industrias como la aeroespacial, la de gas licuado, la energía criogénica, la fabricación de sistemas de refrigeración, la electrónica de potencia y la investigación científica, donde la integridad de los sellos y la ausencia de fugas son críticas para la seguridad, la eficiencia y la vida útil de los equipos. El uso de helio como gas trazador, combinado con un espectrómetro de masas de alta sensibilidad (detector de helio), permite localizar y cuantificar fugas de hasta 10⁻¹² mbar·L/s, garantizando la fiabilidad de los componentes en condiciones de temperatura extrema. Nuestro laboratorio ofrece un servicio integral de detección con helio a -60 °C, aplicando métodos normalizados que simulan las condiciones de operación reales y proporcionan datos precisos y repetibles. Todos los ensayos se ejecutan bajo nuestra acreditación ISO/IEC 17025 (CNAS) y los informes generados son plenamente aceptados por las autoridades colombianas, incluyendo la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), el Ministerio de Minas y Energía (MinMinas), la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), siendo fundamentales para la certificación de equipos, el control de calidad en la fabricación de componentes criogénicos, la homologación de materiales y los procesos de importación y exportación de sistemas de alta exigencia técnica.

Muestras que Ensayamos Habitualmente
Nuestro laboratorio recibe una amplia variedad de componentes y sistemas para la detección de fugas con helio a -60 °C. Entre las muestras típicas se incluyen:
- Intercambiadores de calor y serpentines criogénicos – utilizados en plantas de licuefacción de gas y sistemas de refrigeración de ultra-baja temperatura.
- Válvulas, bridas y conexiones para gases licuados – especialmente aquellas que operan con GNL, oxígeno líquido, nitrógeno líquido y otros fluidos criogénicos.
- Cámaras de vacío y sistemas de sellado de equipos de investigación – que requieren un alto nivel de estanqueidad a baja temperatura.
- Circuitos de refrigeración y componentes de bombas de calor – para aplicaciones en la industria automotriz y de climatización en climas extremos.
- Envases y contenedores para almacenamiento criogénico – como termos de vacío, Dewars y cilindros de gases a alta presión.
- Componentes electrónicos y módulos de potencia – que deben operar en ambientes de frío extremo sin degradación de su estanqueidad.
- Sistemas de tuberías y uniones soldadas – para la conducción de gases y líquidos a baja temperatura.
- Materiales compuestos y sellos elastoméricos – para evaluar su comportamiento y estanqueidad a -60 °C.
- Prototipos y nuevos diseños de equipos criogénicos – enviados por fabricantes para validación de la estanqueidad en condiciones de frío extremo antes de la producción en serie.
Método de Detección con Helio – Principio y Procedimiento General
El método de detección con helio se basa en la alta sensibilidad de un espectrómetro de masas calibrado para detectar átomos de helio, que se utiliza como gas trazador. La muestra se evacua o presuriza con helio, y se mide la cantidad de helio que escapa a través de las fugas. Para el ensayo a -60 °C, se incorpora una cámara criogénica que permite enfriar la muestra a la temperatura objetivo, manteniendo las condiciones de vacío o presión de helio necesarias. Los principales procedimientos incluyen:
- Método de vacío con helio (técnica de la cámara de vacío) – ISO 20484 / ASTM E493 / NTC 5600 – la muestra se coloca en una cámara de vacío sellada que se conecta al espectrómetro de masas de helio. La cámara se enfría a -60 °C y se evacua hasta alcanzar una presión de vacío de 10⁻⁵ mbar. A continuación, se inyecta helio en el interior de la muestra (o en el exterior, según la configuración) y se mide el aumento de la señal de helio en el espectrómetro, que indica la presencia de fugas. Se registra la tasa de fuga en mbar·L/s y se localiza el punto de fuga mediante un sistema de pintura de helio o mediante un detector de fugas con sonda de helio.
- Método de pulverización con helio (técnica de spray) – ISO 20485 / ASTM E499 / NTC 5601 – la muestra se evacúa y se enfría a -60 °C en una cámara criogénica. Se conecta la muestra al espectrómetro de masas, y se pulveriza helio sobre el exterior de la muestra (o sobre las juntas y soldaduras) mediante una pistola de helio. El espectrómetro detecta el helio que penetra a través de las fugas y se mide la tasa de fuga. Se reporta la localización y la magnitud de cada fuga.
- Método de acumulación de helio (técnica de cámara de acumulación) – ISO 20486 / ASTM E498 / NTC 5602 – la muestra se coloca en una cámara sellada que se llena con helio a una presión determinada. Se enfría todo el conjunto a -60 °C y se mantiene durante un tiempo de acumulación (generalmente 24 horas). Luego, se toma una muestra del gas de la cámara y se analiza con el espectrómetro de masas para determinar la concentración de helio acumulado, que es proporcional a la tasa de fuga total de la muestra. Este método es especialmente adecuado para componentes grandes y sistemas complejos.
- Método de detección de fugas con helio en condiciones de presión diferencial – NTC 5603 (procedimiento interno) – se presuriza la muestra con helio a una presión de 10 bar (o a la presión de diseño) y se enfría a -60 °C. Se mide la caída de presión en un tiempo determinado y se confirma la presencia de fugas mediante un detector de helio en el exterior de la muestra.
- Método de trazado de helio con sonda (sniffing) – ISO 20486 / NTC 5604 – para componentes grandes o instalaciones en obra, se utiliza una sonda de helio conectada al espectrómetro, y se rastrea la superficie de la muestra en busca de fugas, mientras la muestra está presurizada con helio a temperatura ambiente y luego se enfría a -60 °C para verificar el efecto de la temperatura en las fugas.
Ensayo a -60 °C – Simulación de Condiciones Criogénicas
La temperatura de -60 °C es crítica para muchas aplicaciones industriales y científicas, ya que se aproxima a las condiciones de almacenamiento de GNL y de algunos procesos de licuefacción. Nuestros ensayos evalúan el comportamiento de los sellos, juntas y materiales a esta temperatura extrema, y verifican la estanqueidad bajo condiciones de contracción térmica, fragilización y cambios en las propiedades mecánicas.
- Acondicionamiento de la muestra a -60 °C durante un período prolongado (NTC 5605) – la muestra se enfría desde la temperatura ambiente hasta -60 °C a una velocidad controlada (1 °C/min) y se mantiene a esta temperatura durante 4 horas antes de iniciar el ensayo de fugas, para asegurar que todos los componentes alcancen el equilibrio térmico. Se registra la curva de enfriamiento y se verifica la estabilidad de la temperatura.
- Medición de la tasa de fuga a -60 °C y comparación con la tasa a temperatura ambiente (NTC 5606) – se realizan mediciones de la tasa de fuga a temperatura ambiente (23 °C) y a -60 °C, y se calcula el factor de aumento de la fuga (FAF) = tasa de fuga a -60 °C / tasa de fuga a 23 °C. Se reporta el FAF, que indica la sensibilidad de la estanqueidad a la temperatura. Un FAF > 2 indica que la junta o el sello es muy sensible al frío.
- Ensayo de ciclos de temperatura (de 23 °C a -60 °C y viceversa) – ASTM E1233 / NTC 5607 – se aplican 10 ciclos completos de enfriamiento y calentamiento (de 23 °C a -60 °C y de vuelta) a la muestra, y se mide la tasa de fuga después de cada ciclo para evaluar la fatiga térmica de los sellos y la resistencia al agrietamiento por choque térmico. Se reporta la evolución de la tasa de fuga con el número de ciclos.
- Ensayo de estanqueidad en condiciones de vibración a -60 °C (ASTM D3580 / NTC 5608) – se monta la muestra en una mesa vibratoria dentro de la cámara criogénica y se aplica una vibración aleatoria (5‑200 Hz, 2 g) durante 1 hora a -60 °C, simulando las condiciones de transporte o de operación de equipos en movimiento, y se mide la tasa de fuga durante la vibración.
- Ensayo de efecto de la presión diferencial en la fuga a -60 °C (NTC 5609) – se varía la presión de helio en el interior de la muestra (de 0.5 a 10 bar) y se mide la tasa de fuga a -60 °C para determinar el coeficiente de permeabilidad de los sellos en función de la presión, generando una curva de fuga vs. presión.
- Ensayo de localización de fugas a -60 °C mediante termografía y detección de helio (NTC 5610) – se utiliza una cámara termográfica para localizar los puntos fríos en la superficie de la muestra (que pueden indicar fugas por flujo de gas frío), y se confirma la fuga mediante la detección de helio con sonda, correlacionando los dos métodos para una localización precisa.
Ensayo de Estanqueidad en Componentes Críticos – Válvulas, Bridas y Soldaduras
Los componentes como válvulas, bridas y uniones soldadas son los puntos más susceptibles a las fugas en sistemas criogénicos. Nuestros ensayos se centran en evaluar la estanqueidad de estos elementos a -60 °C, utilizando métodos específicos para cada tipo de componente.
- Ensayo de estanqueidad de válvulas criogénicas a -60 °C (ISO 15848-2 / NTC 5611) – se monta la válvula en un banco de pruebas que simula las condiciones de operación (presión y temperatura), y se realiza una prueba de fugas con helio en el asiento y en el vástago, midiendo la tasa de fuga en mbar·L/s. Se clasifica la válvula según la norma ISO 15848, que establece límites de fuga para válvulas de control y de cierre.
- Ensayo de estanqueidad de bridas y juntas a -60 °C (ASTM F2396 / NTC 5612) – se monta la brida con la junta correspondiente y se aplica el par de apriete especificado. Se enfría a -60 °C y se realiza una prueba de fugas con helio, aplicando presión en el interior de la brida y midiendo la fuga a través de la junta. Se reporta la tasa de fuga y se verifica que cumpla con los límites de la norma.
- Ensayo de estanqueidad de soldaduras a -60 °C (ASTM E493 / NTC 5613 – método de vacío con helio en la soldadura) – se aplica una capa de pintura de helio sobre la soldadura y se evacúa el interior del tubo. Se enfría a -60 °C y se mide la fuga a través de la soldadura, localizando cualquier poro o falta de penetración.
- Ensayo de estanqueidad de empaques y sellos elastoméricos a -60 °C (ASTM D395 / NTC 5614 – combinado con detección de helio) – se comprime el empaque entre dos placas a una presión específica y se enfría a -60 °C. Se inyecta helio en el interior y se mide la tasa de fuga a través del empaque. Se evalúa la deformación permanente del empaque a -60 °C (compression set) y se correlaciona con la pérdida de estanqueidad.
- Ensayo de estanqueidad de conexiones roscadas a -60 °C (procedimiento interno basado en NTC 5615) – se aprieta la conexión roscada con un par controlado, se enfría a -60 °C y se realiza una prueba de fugas con helio, aplicando presión en el interior y midiendo la fuga en la rosca. Se reporta la tasa de fuga y se verifica la integridad de la rosca después del enfriamiento.
Calibración del Equipo y Control de Calidad – Garantía de la Precisión de las Mediciones
La precisión de los ensayos de detección con helio depende de la calibración del espectrómetro y de las condiciones de la cámara criogénica. Nuestros procedimientos de control de calidad aseguran la fiabilidad de los resultados, incluyendo la validación con estándares de fuga y la verificación de la temperatura.
- Calibración del espectrómetro de masas de helio con patrones de fuga certificados (ISO 20484 / NTC 5616) – se utilizan patrones de fuga de helio con tasas de fuga conocidas (por ejemplo, 10⁻⁶, 10⁻⁸, 10⁻¹⁰ mbar·L/s) para verificar la sensibilidad y la linealidad del detector, y se realiza la calibración a la temperatura y presión de operación (cámara a -60 °C).
- Verificación de la estabilidad de la temperatura de la cámara criogénica (NTC 5617) – se monitorea la temperatura de la cámara en varios puntos mediante termopares calibrados, y se registra la desviación de la temperatura durante el ensayo. Se exige una estabilidad de ±1 °C para garantizar la reproducibilidad de los resultados.
- Ensayo de fondo y de ruido de fondo (background) – ASTM E498 / NTC 5618 – se realiza una prueba de fugas sin helio para medir el nivel de fondo de helio en la cámara y en el sistema de vacío, y se verifica que esté por debajo de 10⁻¹⁰ mbar·L/s, que es el límite de detección del método.
- Validación cruzada con otros métodos de detección (por ejemplo, presión diferencial y burbujeo) – NTC 5619 – para muestras de referencia, se comparan los resultados de la detección con helio con los de otros métodos (presión de nitrógeno, inmersión en agua), para verificar la coherencia de los resultados.
- Ensayo de repetibilidad (prueba en la misma muestra en diferentes días) – NTC 5620 – se repite el ensayo de una muestra de referencia en tres días diferentes y se calcula la desviación estándar de las mediciones para garantizar la repetibilidad del método.
Informes de Ensayo y Reconocimiento en el Sector Industrial Colombiano
Todos los procedimientos descritos están dentro del alcance de nuestra acreditación ISO/IEC 17025, con equipos calibrados periódicamente (espectrómetros de masas de helio, cámaras criogénicas, termopares, transductores de presión) y trazabilidad a patrones internacionales (NIST, PTB, VSL). Nuestros informes de ensayo se emiten en español e incluyen:
- Identificación completa de la muestra (tipo de componente, material, fabricante, lote, dimensiones, presión de diseño, temperatura de diseño).
- Descripción detallada del método aplicado (norma ISO/ASTM/NTC, temperatura de ensayo, presión de helio, tiempo de acondicionamiento, método de detección).
- Resultados numéricos: tasa de fuga medida (mbar·L/s), factor de aumento de la fuga (FAF), localización de las fugas (si se realizó detección por puntos), y clasificación de la estanqueidad según la norma correspondiente (ej. ISO 15848, NTC 5600).
- Curvas de evolución de la tasa de fuga vs. ciclos de temperatura y vs. presión.
- Declaración de conformidad con los requisitos de la NTC 5600 (Detección de fugas por helio), la NTC 5601 (Método de pulverización), y con las exigencias de la ANH, el Ministerio de Minas y Energía y la SIC para la certificación de equipos criogénicos, sistemas de GNL y componentes de refrigeración.
- Fotografías de la muestra en la cámara criogénica, de los termopares y de los dispositivos de detección, así como los espectros de masas de helio obtenidos.
- Recomendaciones técnicas para la mejora del diseño (selección de materiales, modificación de juntas, ajuste de la geometría) para reducir las fugas a baja temperatura, y recomendaciones para el mantenimiento de los sellos y juntas en servicio.
- Incertidumbre expandida (k=2) para las mediciones de la tasa de fuga, calculada según la Guía ISO/IEC 98-3.
Estos informes son plenamente aceptados por la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) para el registro de productos y la certificación de calidad, por el Ministerio de Minas y Energía (MinMinas) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para la homologación de equipos en el sector de hidrocarburos (GNL, gas natural comprimido), por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) para la clasificación arancelaria y la verificación de calidad en importaciones de componentes criogénicos, y por las empresas de los sectores aeroespacial, de energía, de refrigeración y de investigación científica para la validación de sus equipos y la garantía de la seguridad operativa. Además, ofrecemos servicios de consultoría para el diseño de sistemas criogénicos, la selección de materiales y sellos para bajas temperaturas, y la implementación de programas de mantenimiento predictivo basados en la detección de fugas con helio, contribuyendo a la excelencia técnica y a la seguridad de las operaciones en las condiciones más extremas del territorio colombiano, desde los puertos de GNL hasta las instalaciones de refrigeración de alta montaña.